COMUNICADOS

8 de Marzo, intento de silenciamiento una vez más

Una vez más, se nos ha demostrado que los grandes medios solo son una herramienta del Estado para silenciar aquello que temen. ¿Si no, por qué el 9 de Marzo no fuimos portada las miles y miles de mujeres, bolleras y trans que salimos a la calle en Sevilla, en el Estado español y en el mundo? Pero tampoco necesitamos a esos medios. Creemos que podemos generar y difundir la información con nuestras propias manos. Por eso, desde la Revo queremos que se sepa lo que se vivió el pasado 8 de Marzo.

El día amaneció soleado y las calles estaban de nuestro lado. Cogimos nuestras bicis y aunque a los maderos les molestara pedaleamos juntas gritando por nuestras vidas, por las vidas que nos han arrebatado y por las de todas nuestras compañeras en peligro. Llegamos al Polígono Sur, donde aprendimos que no hacen falta mil discursos teóricos para ser feminista, sino rabia y valentía para decir basta, cosa que a estas mujeres les sobra, igual que a las compañeras de Mujeres Supervivientes, que hicieron del Pumarejo el mejor escenario para este día, acogiendo a todas con brazos abiertos.

Con las energías hasta arriba y la dosis de motivación de ver a tantas hermanas arrimando hombros, nos fuimos preparando para la manifestación. Salimos de nuestra casa Revolucioná todas a una, con pancartas y muchas ganas de romper su paz social y dejar claro que no vamos a permitir que nos sigan matando, violando y humillando, sino que vamos a tomar las riendas de nuestras vidas. Al grito de “Alerta, alerta al que camina, la lucha feminista por las calles de Sevilla” atravesamos la concentración de las Setas. En lugar de unirnos a quienes abanderan banderas de los partidos políticos que colaboran en reforzar este sistema que nos mata, fuimos eligiendo nuestro propio camino (como hacemos día a día) mientras gritamos consignas contra el patriarcado y el Estado, a los que amenazábamos con nuestros aullidos.

A la hora de la manifestación convocada por la Plataforma 8 de Marzo estábamos ya en Plaza Nueva, y de allí nos dirigimos junto con miles de compañeras de todas las edades hasta la Alameda. Los abrazos y gestos que se veían entre nosotras eran la mejor señal del empoderamiento que estaba generando el sacar y compartir nuestra rabia. Al son de “violencia policial es violencia patriarcal” y “machista muerto abono pa mi huerto”, entre otros muchos mensajes bastante explícitos, llegamos al final, pero lejos de disolverse la masa de gente en pocos minutos como en otras ocasiones, la Alameda quedó prácticamente okupada por mujeres reivindicando y amenazando al poder patriarcal durante bastante tiempo más.

No fue una celebración ni fue algo aislado que no se volverá a repetir. Fue una muestra de lo hartas que estamos y de cuantas somos. Fue una demostración de que podemos hacer las calles y las plazas nuestras. Fue un aviso de que el miedo ha cambiado de bando.

¡QUE VIVA LA LUCHA ANARCOFEMINISTA!

¡FEMINISMO LIBERTARIO EN TU CASA Y EN TU BARRIO!

 

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